Existe una gran diversidad de textos con los que todos los días interactuamos, forman parte de nuestro día a día, aprender a diferenciarlos permite valorarlos por su estructura y contenido, asi como interactuar con ellos para disfrutar de sus grandes cualidades.
jueves, 6 de agosto de 2015
SIEMPRE CERCA DE MI
LA FÁBULA:
Es una narración breve nacida en la India. Incluye como personajes a animales y la trama concluye con una enseñanza o moraleja.
LA NOVELA:
Narración extensa de acontecimiento reales o ficticios.
Involucra un número considerable de personajes.
Relata lo que les sucede a los personajes en cierto lugar, tiempo y circunstancias.
EL CUENTO:
Narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo.
LA LEYENDA:
Es una narración oral o escrita de acontecimientos fantásticos que se transmite de generación en generación.
Con un mayor o menor proporción de elementos imaginativos.
La historia quiere hacerse pasar por verdadera o fundada en la verdad, o ligada a un elemento de la verdad.
lunes, 20 de julio de 2015
¡No olvidar la herramienta!
Los tipos de texto
La
herramienta principal de un escritor a la hora de escribir una narración es el texto.
Su definición básica, unidad de carácter lingüístico formada
por un conjunto de enunciados con una estructura interna.
Tipos de textos
Tipos de textos
Texto
narrativo: Relato de acontecimientos
desarrollados en un tiempo o lugar determinado y llevados a cabo por personajes
reales o imaginarios, siguiendo un orden temporal o casual, este se puede
escribir en prosa o en verso.
Texto
argumentativo: Presenta las razones a favor o en
contra de determinada “posición” o “tesis”, con el fin de convencer al
interlocutor a través de diferentes argumentos.
Texto
expositivo: Texto en el que se presentan, de forma neutral y objetiva,
determinados hechos o realidades.
Toda
narración se compone de una sucesión de hechos y en el caso de la
narración literaria, estamos hablando inevitablemente de la configuración de un
mundo de ficción, más allá de que los hechos narrados estén basados en la
realidad. Algo que ocurre porque el autor no puede abstraerse de incluir
elementos de su propia invención o de matizar lo sucedido en el plano de lo
real.
Estamos
ante el tipo de texto rey, que todo escritor de ficción utiliza para transmitir
sus mundos más o menos imaginarios a sus lectores. Como en todos los tipos de
texto, también en toda narración pueden distinguirse tres partes bien
diferenciadas:
1. La Introducción: El autor plantea aquí la situación que va a
desarrollar y realiza la presentación de los personajes y su entorno. Es
probablemente, la parte fundamental del texto narrativo, pues de ella depende
el que la obra sea o no capaz de captar la atención del lector.
2.
Nudo: En toda narración se plantea siempre un conflicto, un momento
cumbre en el que todas las líneas planteadas en la introducción convergen
sobre un hecho fundamental que marca todo el relato. A ese punto central se le
denomina Nudo.
3. Desenlace:
Es el momento en que el conflicto planteado como nudo de la narración llega a
su conclusión. Si la Introducción capta la atención del lector, y el
nudo consolida la narración, el desenlace puede ser el punto en que un relato triunfe
o fracase en la mente del lector.¿Cómo decirte lo que pienso?
Al
escribir no puedes olvidar la época en la que piensas desarrollar tu historia,
los personajes que le darán vida, el argumento, el vocabulario según el contexto,
el narrador de la obra, mismos que permitan que cuando termines tu escrito luzca
de lo mejor, elegir lo que más te agrade para que se vea bien. No me digas que
nunca has elegido de manera minuciosa lo que deseas, que me dices cuando vas a comer
o cuando te vas a vestir. ¿Acaso pierdes detalle?
Nada
mejor que verte bien, es fascinante llevar puesto según la ocasión el atuendo
perfecto, aquella ropa que de acuerdo al lugar a donde piensas ir has escogido:
zapatos, vestido o pantalón, aretes, bolso, maquillaje, perfume, peinado y más.
Cuando
escribes transmites tus sentimientos, tu forma de pensar, de ser, es como verte
en un espejo después de vestirte. Cuando escribes te ubicas en un espacio y en
un contexto, al vestir también lo haces, no te pones la ropa del armario que fue
de tu abuelita, a menos que la fiesta a la que pienses ir sea de disfraces.
Al
vestirte tú eres el personaje principal, tratas que tu atuendo se a perfecto,
que al lugar donde piensas ir seas la atracción de todos, que tu persona
convenza y no pierdes detalle para lucir de lo mejor. Haz lo mismo al escribir, enamórate de las
palabras, deja lucir en tu escrito todas tus ideas, todo tu sentir para que
cuando lo termines luzca tan bien como luce tu ropa en tu cuerpo. Es indispensable revisar tu vestir, o tu escrito,
talvez algo más puedas incluir, corregir o quitar.
Talvez
creas que no todo lo escrito ha quedado perfecto, regresa a revisarlo, a releerlo,
recuerda que es lo que querías decir o plasmar en él y vuelve a intentarlo, es
como cuando regresas a tu alhajero y decides cambiar tus aretes por otros que
combinen con tus zapatillas. Puede pasar que ahora cambie tu estado de ánimo,
que la ropa que elegiste creas que es demasiado extravagante y que no va de
acuerdo con el lugar donde asistirás, no te desanimes, déjala sobre la cama, la
fiesta es mañana y otra ropa podrás encontrar.
Lo
mismo haz con tu escrito, déjalo sobre la mesa, el sofá o el escritorio, cuando
regreses tendrás ideas nuevas que permitan ir construyendo la historia que tu
deseas. No todos te verán de igual manera, tu forma de vestir o de escribir es
única. Lo que has escrito, jamás lo podrás volver a escribir otro día y lo que
lees jamás te hará sentir lo mismo si lo vuelves a leer
Siempre
habrá vestidos que lucir y formas de vestir que apreciar.
Siempre
habrá escritos que lucir y lecturas que apreciar.
Escribe lo que quieras
Estructura del texto narrativo
a)
Estructura Externa:
Comprende la organización física del texto; en capítulos, partes, secuencias,
etc…
b)
Estructura Interna:
Abarca todos los elementos que componen el texto narrativo: Narrador, espacio y
tiempo.
Redactar un texto narrativo
Si
tienes ganas o debes hacer como tarea la escritura de un texto narrativo, de
seguro este tipo de consejos te van a ser muy útiles para llegar a un resultado
final óptimo.
-Elige el conflicto: no puedes empezar a contar una historia si
no tienes claro cuál es el conflicto. Muchas personas se ponen a escribir sin
ser conscientes de que si no tienen el conflicto claro, se pueden perder en la
maraña de texto y hacer que todo su trabajo sea inútil o que su texto sea un
texto que no atrape. Tampoco hay que confundir el tipo de conflictos con el
tono que se le va a dar al texto narrativo. El conflicto debe ser el adecuado
para el tipo de historia que vas a escribir.
-Elegir el narrador: aunque generalmente el narrador viene dado
por el tipo de historia, es bueno que prestes atención cuál sería el mejor
narrador para la historia que quieres contarnos. De esa forma te será mucho más
sencillo al escribir ya que tienes que ponerte en su piel y hacer uso de su
“voz” particular.
-Desarrollar personajes: Cuando tengas claro de qué
va la historia, y a quién le sucede todo eso, es momento de desarrollar y darle
cuerpo a los personajes. ¿Qué quiere decir? Pues quiere decir de que esos
personajes tienen que tener unos nombres, un tipo de personalidad, una historia
pasada y un motivo por el cual hablan como hablan, caminan como caminan, etc.
Puedes intentar hacer una biografía de cada uno de ellos para usarlo como
material tuyo para escribir el texto narrativo. Este tipo de biografías es un
material para el escritor pero en ningún caso tiene por qué incluirse en el
texto, incluso habrá datos que sepas tú y que el lector nunca se entere de ello
sobre tus personajes.
Ambientación: Toda historia sucede en un espacio concreto.
Busca referencias para inspirarte y así poder describir el lugar a la
perfección para hacernos “volar” hasta allí y hacer que el espacio se
transforme también en un personaje más del texto narrativo con el fin de que
consigas todo lo esperado.
sábado, 6 de junio de 2015
¿Sabes cuántas vidas vive un lector?
¿Cuantás vidas has vivido tú?
Mitos, leyendas, cuentos, fábulas, novelas. Sin lugar a
duda encontraste un texto de estos en casa, en la biblioteca escolar, por
solicitud del maestro, para la entrega de algún trabajo como un ensayo, resumen
y muy poco probable tuviste la oportunidad de elegirlo por lo llamativo de su
título, encuadernación, tamaño, volumen o recomendado por algún lector.
No te preocupes, no importando como llego a tus manos, quizás
recuerdes alguno de ellos: historias fantásticas que te impactaron, que te
llevaron a escenarios distintos, talvez te identificaste con algún personaje
o soñaste ser como él. Te invitamos a conocer un poco más sobre su
estructura.
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