Los tipos de texto
La
herramienta principal de un escritor a la hora de escribir una narración es el texto.
Su definición básica, unidad de carácter lingüístico formada
por un conjunto de enunciados con una estructura interna.
Tipos de textos
Tipos de textos
Texto
narrativo: Relato de acontecimientos
desarrollados en un tiempo o lugar determinado y llevados a cabo por personajes
reales o imaginarios, siguiendo un orden temporal o casual, este se puede
escribir en prosa o en verso.
Texto
argumentativo: Presenta las razones a favor o en
contra de determinada “posición” o “tesis”, con el fin de convencer al
interlocutor a través de diferentes argumentos.
Texto
expositivo: Texto en el que se presentan, de forma neutral y objetiva,
determinados hechos o realidades.
Toda
narración se compone de una sucesión de hechos y en el caso de la
narración literaria, estamos hablando inevitablemente de la configuración de un
mundo de ficción, más allá de que los hechos narrados estén basados en la
realidad. Algo que ocurre porque el autor no puede abstraerse de incluir
elementos de su propia invención o de matizar lo sucedido en el plano de lo
real.
Estamos
ante el tipo de texto rey, que todo escritor de ficción utiliza para transmitir
sus mundos más o menos imaginarios a sus lectores. Como en todos los tipos de
texto, también en toda narración pueden distinguirse tres partes bien
diferenciadas:
1. La Introducción: El autor plantea aquí la situación que va a
desarrollar y realiza la presentación de los personajes y su entorno. Es
probablemente, la parte fundamental del texto narrativo, pues de ella depende
el que la obra sea o no capaz de captar la atención del lector.
2.
Nudo: En toda narración se plantea siempre un conflicto, un momento
cumbre en el que todas las líneas planteadas en la introducción convergen
sobre un hecho fundamental que marca todo el relato. A ese punto central se le
denomina Nudo.
3. Desenlace:
Es el momento en que el conflicto planteado como nudo de la narración llega a
su conclusión. Si la Introducción capta la atención del lector, y el
nudo consolida la narración, el desenlace puede ser el punto en que un relato triunfe
o fracase en la mente del lector.
